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Ciencia (INTI) - Es saludable comer carne vacuna |
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Buenos Aires, 24 de julio de 2005 – Hace unos años, se instaló la idea de que era incompatible el consumo de carne, tanto vacuna como porcina, con una vida sana y una alimentación saludable. Hoy desterramos ese mito. |
24/07/2005
Los motivos expuestos
fueron varios: sus grasas son malas para la salud cardiovascular, su
consumo favorece el cáncer, no son aconsejables para bajar de peso, etc.,
etc. Actualmente se tienen nuevos conocimientos sobre la composición de
nutrientes de los alimentos, especialmente de la fracción lipídica, y su
efecto sobre la salud. Por este motivo, vamos a hablar de los beneficios
del consumo adecuado de carne y de la necesidad de incluirla en nuestra
dieta.
Con respecto al contenido de lípidos, que es lo que más se cuestiona desde el punto de vista nutricional, hay varios puntos para destacar. Dentro de la fracción lipídica tenemos el colesterol y los triglicéridos. Éstos últimos aportan los ácidos grasos (AG). Los AG, que pueden ser saturados, monoinsaturados o poliinsaturados, son los que tienen mayor efecto sobre los niveles sanguíneos de colesterol. Los saturados son más perjudiciales y los poliinsaturados omega -3 los más beneficiosos. Las exigencias actuales de nutrición respecto de las grasas de la dieta son: disminuir el consumo de grasa total, AG saturados y colesterol; aumentar el consumo de AG monoinsaturados y poliinsaturados omega -3, manteniendo un aporte equilibrado entre omega -6 y omega -3. La relación entre los AG omega –6 / omega -3 (n-6/n-3) establecida como máxima adecuada es 4:1, aunque la tendencia es que esta relación sea cada vez menor, aumentando así el consumo de AG omega -3. La composición lipídica de la carne vacuna puede mejorarse en la etapa de producción: el tipo de alimentación que recibe el animal influye en la composición lipídica de su carne. De esta forma, animales criados con el sistema feed-lot (alimentación a base de granos) llegan a tener una relación n-6/n-3 de hasta 20; mientras que animales criados en sistemas pastoriles (alimentación a base de pasturas) tienen una relación n-6/n-3 entre 2 y 4. (Ver gráfico). Teniendo en cuenta las exigencias actuales podemos decir
que: |
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Efecto del sistema de producción en los % de los ácidos grasos omega 3
(n-3) y omega 6 (n-6) en los lípidos totales del lomo en novillos
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Fuente:
“Perspectivas de los lípidos de las carnes en una dieta saludable”.
Dra. Pilar Teresa García. INTA-Castelar. |
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Se demuestra entonces que la carne vacuna, respecto de los lípidos, su punto débil, no es tan mala como parece. A esto tenemos que sumarle el importante, y en algunos casos irreemplazable, aporte de otros nutrientes, tales como proteínas, vitaminas y minerales. La carne vacuna aporta nutrientes de gran importancia y debe incluirse en toda dieta equilibrada. La Sociedad Argentina de Nutrición recomienda consumirla entre 2 y 3 veces por semana. Para los chicos en edad de crecimiento no existe esta restricción dada la importancia de las proteínas, del hierro y del zinc en dicha etapa. |
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Cantidad de grasa intramuscular y aporte de ácidos grasos saturados (AGS),
mono (AGMI) y poliinsaturados (AGPI) en 100 gr. De carne libre de grasa
externa
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Fuente:
“Perspectivas de los lípidos de las carnes en una dieta saludable”.
Dra. Pilar Teresa García. INTA-Castelar. |
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Contacto: Valeria La Manna, vlamanna@inti.gov.ar |