volver al sitio...

Más que “Titanes en el Ring”, Gigantes con Pies de Barro

Buenos Aires, 21 de marzo de 2005 – Desconociendo absolutamente la historia de los medios de información internacionales, algunos “house organ” de la industria informática, equiparan el servicio de noticias de Google con el brindado por la agencia francesa de noticias Agence France-Presse (AFP); cuando en realidad el primero no hace más que “refritar” (copia y pegar) cables que emiten a sus clientes las empresas noticiosas a las cuales están suscriptos. El problema es que el portal Google no estaría suscripto para recibirlos por parte de AFP y ésta lo demandó por poco más 13 millones de Euros por violación de los derechos de autor.

21/03/2005
 

Crédito: "AFP 150 ANS D´AGENCE DE PRESSE"
Por Sergio Pineau, ESPECIAL para Cat-Ñus - Equiparar el servicio que brinda a sus abonados una agencia noticiosa con 170 años de antigüedad como es la AFP con la re-escritura que hace de los mismos un portal de servicios global como es la sección informativa de Google, es por lo menos, ignorar la historia de unos y otros, además de una forma burda de engrosar innecesariamente una breve información de 2 exiguos párrafos emitida, a su vez, por la agencia británica de noticias Reuters, principal competidora de la AFP.

La información brindada hace dos días por el medio local Canal-AR, tomada, según ellos de la agencia Reuters (a la que no estarían suscriptos) era la siguiente:

Título: Titanes en el ring
Copete o Bajada: La agencia de noticias France Presse demandó a Google en EE.UU. por incluir en su micro site especializado en noticias Google News sus fotografías y textos sin permiso. La agencia de noticias francesa exige el pago de 17,5 millones de dólares por daños y una orden para que el conocido buscador se abstenga de reproducir fotografías, titulares y textos suyos.
Texto: La prestigiosa agencia de noticias France Presse (AFP) demandó al buscador de Internet Google en Estados Unidos por incluir en su Google News fotografías y textos que no le pertenecen. La agencia exige el de más de 17,5 millones de dólares y una orden que proscriba la reproducción de sus contenidos tales como fotografías, titulares y textos.
Según informa la agencia de noticias Reuters, AFP vende suscripciones para sus contenidos, que no cede de forma gratuita, mientras que Google News se dedica a recoger imágenes y textos de sitios informativos a través de Internet, y los muestra de manera gratuita.
En su demanda, presentada ante un tribunal del Distrito de Columbia, AFP alega que sin su permiso la empresa Google está continuamente reproduciendo y publicando textos y fotos en su sitio web "Google News" y añade que ha ignorado repetidamente todos los requerimientos para cesar en su actividad, lo que constituye una "violación de los copyrights de AFP".
El duelo millonario entre los gigantes de la información recién empieza, ¿quién será el titán que se adjudique la victoria?


Más allá de algún error de semántica, la noticia está pésimamente redactada periodísticamente, ya que los códigos de redacción informativos (“Manual de Estilo de El País”, por ejemplo o “Periodismo Informativo” de Mitchell Charnley) indican que el copete “apoya” al título pero que no debe reiterarse innecesariamente en el primer párrafo del cuerpo del texto. Cosa que Canal-AR (autodenominado “Periodismo y Análisis”) no sabe.

Por ende, puede inferirse que lo único que buscó ese newsletter es “subir” dicha información a su sitio y “mostrarla” como noticia, pero, como era muy escueta, la prolongó innecesariamente con reiteraciones.

Tras esto, quizás buscando imitar el estilo utilizado por el argentino Diario Crónica en el que se exasperan las adjetivaciones y los juicios de valor por parte del informador (más allá que no se presente la información como una nota firmada), Canal-AR “remata” (concluye) dicho “refrito” con un lacónico “El duelo millonario entre los gigantes de la información recién empieza, ¿quién será el titán que se adjudique la victoria?”.

Sin dudas un “digno broche de oro” por parte de alguien que conoce poco o nada las reglas y códigos de redacción del periodismo hispanoparlante (mucho menos la historia de los medios globales) y que cree que con ese “toque” está logrando un “cierre” atractivo y quizás, “ocurrente”.

Nada más lejos de la verdad, ya que, cambiando el foco informativo y dejando de lado los yerros de aquellos que creen informar “periodísticamente” y desconocen los más mínimos principios, esa última frase habla de un desconocimiento brutal del “negocio informativo” ya que Google no puede compararse ni mínimamente con la AFP.

En primer lugar, por lo antedicho respecto de que Google carece de una estructura informativa global ya que solo es un portal de búsqueda y servicios, infraestructura que sí ostenta la AFP desde unos cien años atrás ya que las primeras cuatro décadas solo fue un servicio de información económica y política local bajo el nombre de Agence Havas, en honor a su fundador, Charles Havas.

Es dable destacar que las competidoras reales de la AFP son empresas como Reuters (la más importante), la italiana Agencia Natzionale Stampa Associata (ANSA) o la yanqui Associated Press (AP) y no un portal como Google.

Más allá de los más diversos aciertos y errores empresariales, la AFP siempre se caracterizó por la independencia que tenían sus periodistas y oficinas respecto de los gobiernos de los países en donde se hallaban.

Vale citar tres ejemplos al respecto.

El primero de ellos en el marco de la sangrienta (y no cicatrizada aún) Dictadura argentina.

Sólo Crónica, Radio Colonia de Uruguay, el Buenos Aires Herald y la AFP, replicaban los cables de la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) redactados por, entre otros, el célebre escritor y periodista argentino, Rodolfo Walsh.

En ellos se narraban los hechos de asesinatos, secuestros, torturas, desapariciones y la existencia de fosas comunes para todos aquellos que no estuvieran “en sintonía” con el gobierno de facto presidido por el preso Jorge Videla y sus adláteres. En la actualidad, uno de ellos, Emilio Massera, se encuentra esperando en estado vegetativo que la naturaleza diga “basta”. El terrorismo de Estado en su máxima expresión.

El resto de los medios, locales y extranjeros, por error, elección u omisión, no se atrevieron a tremenda empresa de denunciar las más atroces injusticias acaecidas hasta entrados los 80´ en Argentina y muchos de sus directivos “soportaban” los embates de los censuradores militares de turno en largos sermones como si fueran sus subalternos y no profesionales independientes de la información.

Otro hecho, categórico también, se dio durante la Guerra de Malvinas y en Buenos Aires. Todos los medios locales y extranjeros seguían al pie de la letra el “espíritu informativo” impuesto por la censura militar, pero la AFP fue el primer medio que anunció que el ejército argentino maltrecho, vapuleado y repleto de adolescentes sin capacidad de combate, se rendía antes las huestes inglesas.

Una triste pero previsible primicia que casi todos los medios solo repitieron tras la publicación del cable por parte de la AFP, aunque una gran mayoría tuvo la información al tiempo que la empresa de medios francesa.

El último, un poco más lejano, ocurrió en Colombia, a mediados de los 70´ cuando un grupo guerrillero “tupamaro” tomó una embajada que se hallaba en pleno festejo y secuestro a 30 embajadores de los más diversos rincones del mundo, y exigió la liberación de sus camaradas de armas presos.

Cierto es que en la oficina de AFP en Medellín se recibió en tres ocasiones un llamado anónimo que denunciaba que el ejército iba a ingresar a “sangre y espada” ya bien entrada la noche para terminar con la ocupación, es claro que caería bajo su paso todo aquél se cruzara. El llamado finalizaba con un representativo “Patria o Muerte”, “firma” con la cual cerraban sus proclamas dichos izquierdistas uruguayos.

El periodista a cargo confirmó la información y emitió el cable pertinente. El ejército no completó su plan –ya que la noticia dio la vuelta al mundo-- y el número de victimas tras la finalización de la toma fue mínimo en comparación con el que hubiera sido finalmente. Por este anuncio, el periodista en cuestión estaba al borde la deportación.

Años después y cuando el escriba cambiaba otra vez de destino (algo usual en los corresponsales extranjeros de peso profesional) se encontró en un agasajo, con otras características, con militares colombianos que le confesaron que esa noche y a raíz de ese cable se había evitado una verdadera masacre, que hubiera sido enarbolada como una gran victoria por parte del ala dura militar de ese país.

Más aquí en el tiempo, desde la oficina de Buenos Aires, ahora reducida míseramente en la actualidad por diversos ajustes (“reestructuraciones y reingeniería”), durante toda la década del 90´ se enviaban a través del hilo informativo el doble de cables que generaba Washington o Nueva York.

Nos referimos así al súmun informativo que se generaba en plena apoteosis del neoliberalismo desde el centro de negocios mundial que comandaba dichos planes económicos y formas de gobierno.

Ahora bien, conociendo esta información ¿Es mínimamente aceptable decir que Google es un gigante de la información?.

No.

Deberían referirse a un “duelo de titanes” en el caso que, juez mediante, por ejemplo, se hallen enfrentadas Reuters y la AFP.

Cierto es también, que la AFP se habría transformado con el paso del tiempo en un Gigante de la Información con Pies de Barro desde que a mediados de los 90´ perdió en la lucha por el control audiovisual contra Reuters.

Quizás por el excesivo celo que pone en la calidad de la información, la AFP perdió la batalla por la difusión audiovisual ya que cuando en 1997 se decidió a tener un canal de información propio y corresponsales con cámaras de video en los lugares “calientes” del globo, Reuters hacía dos años que lo venía instrumentando y en el año 1998 ya el servicio informativo de la CNN compraba esos servicios.

Hoy es habitual ver el logo del globo terráqueo y el nombre de la empresa británica en la parte superior derecha en la pantalla de la CNN.

En cuanto al celo informativo, puede decirse que la AFP sigue primera en credibilidad y en lo que respecta a la calidad de sus fotografías, muchos de sus fotógrafos son premiados globalmente.

De hecho antes de su desguace, la oficina porteña tenía entre sus huestes a Daniel Luna, Premio Rey de España al Fotoperiodismo por una imagen de cuando Diego Maradona cayó preso tras ser hallado en un “aguantadero” que “reventó” la policía federal argentina e Interpol en el marco de una recordada “megacausa” por drogas.

La foto fue tapa de Time y Newsweek y la AFP cobró jugosos derechos de autor por la misma.

Google, un portal de servicios y un estupendo buscador, pero nada más… parece tener los días contados por www.clusty.com pero en ello no hay nada más de espectacular.

Es por ello que es dable señalarle a la gente de Canal-AR que para informar seriamente, lo primero que hay que hacer (además de saber escribir textos informativos, claro está) es informarse, primero.

Canal-AR podría tomar el ejemplo de Bureau News, que nunca se mostró como un medio periodístico en sí, y siempre se manifestó como una vía de comunicación entre las más diversas empresas y todos aquellos que precisen información de primera mano de índole comercial.

Es decir, todos saben que Bureau News recibe gacetillas de prensa de las que hace difusión en su sitio, no se vanagloria de objetivos periodísticos que no se sostienen en los hechos.

“Informarse para Informar y Opinar” es el lema de este sencillo newsletter. En detrimento de otros más grandilocuentes, pero fallidos, esgrimidos por verdaderos “house organ” de la industria informática que no quieren mostrarse como tales.

SFP///

volver al sitio...