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La estólida
"inteligencia" que hacen los "muchachos" de Software Legal |
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Buenos
Aires, 5 de junio de 2005 – Quizás envalentonados porque uno de sus
principales afiliados cerró un brillante "negocio" con el Estado argentino
(el programa
llamado, infantilmente, "Mi próxima Compu") o bien porque se avecinan
próximas versiones de diversos softwares de las más grandes firmas
multinacionales, lo cierto es que por estas horas numerosos pequeños y
medianos integradores estarían recibiendo sugestivos llamados telefónicos de
la "corporación" Software Legal. Lo cierto es que quiénes los reciben
tienen un común denominador: poseen un sitio en Internet más o menos
desarrollado e implementan numerosas soluciones bajo Linux. Las suspicacias
que despierta esto, son muchas. |
05/06/2005
Por Sergio Pineau, ESPECIAL para Cat-ÑUS
- Cualquier campaña iniciada por
alguna institución que agrupe, tanto en Argentina como en el mundo, a los más
grandes representantes de un sector debiera despertar, siempre, cierta
suspicacia, ya que es muy importante saber el “por qué”, “para qué” y “cómo”
de algo que persiguen lograr los “peces gordos” de una corporación. El
resultado de esos “movimientos” va a tener implicancias directas, a corto
plazo, en el desenvolvimiento del sector.
El Cómo
Unos veinte días atrás, InformatiCat recibió un amable llamado de alguien que
no se identificó personalmente (todos lo hacemos cuando tratamos de ubicar a
alguien personalmente) pero que trabajaría en Software Legal (una unión de
empresas inventada a la medida de Microsoft y Symantec para proteger los
derechos de autor de sus aplicaciones) y que mencionó como objetivo de su
comunicación, corroborar los datos de la empresa que brinda soporte técnico.
Fue así que la persona que atendió dicho llamado respondió cuál era la
ubicación de InformatiCat, quiénes eran los responsables, los teléfonos de
contacto y en qué horario se los podía ubicar, todo, para recibir como
contrapartida la información de que en realidad necesitaban esos datos porque
Software Legal quería cursar una invitación por e-mail ese mismo día (¿?) para
una serie de charlas que se harían en dicha agrupación.
Más allá de lo llamativo del caso (se piden datos comerciales, que ya se
tenían previamente, cuando en realidad necesitaban un e-mail de contacto…) es
muy poco probable que la persona que requería esa información haya tomado
debida nota de esa dirección de correo electrónico.
Ni siquiera la confirmó (cosa que también uno hace cuando necesita que la
información llegue en forma fehaciente), saludó con un muy cortés “buenos
días” y cuando desde InformatiCat querían pedirle sus datos personales
(básicamente para saber con quién uno había hablado) la conversación terminó
desde el otro lado.
Hasta la fecha, no se recibió ninguna información proveniente de Software
Legal (“una institución sin fines de lucro que protege a la industria de
software y promueve la seguridad de los usuarios, educa en torno a la defensa
del derecho de propiedad intelectual de los creadores/desarrolladores de
software, y trabaja con las empresas, el gobierno y la sociedad en general, en
búsqueda de afianzar la seguridad de los sistemas de informática y de los
usuarios”), ni invitación, ni gacetilla, ni nada que se le parezca.
El Por Qué
Cierto es también que comentando esto como “al pasar” con algunos colegas,
muchos de ellos habían recibido dicha comunicación, con las misma
características, pero la “invitación” sigue brillando por su ausencia.
Hilando un poco más fino, una buena cantidad de los consultados, poseen sus
propios sitios de Internet y desde ellos “pregonan” el uso de implementaciones
basadas en Linux o sistemas operativos de los denominados “libres”.
Es decir, aquellos OS que si bien tienen un costo de comercialización en el
mercado (debido al empaque, el soporte y las actualizaciones) si uno tiene los
recursos necesarios (banda ancha, generalmente) pueden ser descargados de las
páginas web de sus creadores para ser implementados rápidamente.
El Para Qué
Por regla general, puede que muchos “Linux” no estén hechos “a prueba de
dummies” (instalaciones “desatendidas” en las que el usuario solo tiene que
ver como se “corre” la instalación, sola…) y que por ellos parezcan
“crípticos” para una buena porción de quiénes usan computadoras.
Pero lo cierto que una buena porción del software que “defiende” Software
Legal, es inestable, repleto de fallas de seguridad y vulnerabilidades (aún
cuando el programa lleve varios años en el mercado) ocupa mucho espacio en los
discos rígidos, hace que las máquinas parezcan obsoletas porque “devora”
decenas de recursos y, casi por encima de todas las cosas, es caro.
Como suelen decir los “linuxeros”: “algo que cualquiera puede instalar con los
ojos cerrados, no es práctico, ni rápido, ni divertido. Es inseguro”.
Tanto Red Hat como Mandrake (por citar las más populares distribuciones de
Linux) tienen su instalación basada en el modo gráfico y en decenas de idiomas
y solo requieren una mínima atención del usuario para que confirme ciertos
parámetros inherentes a la misma.
Al finalizar ésta y en el marco de un mismo sistema operativo, el usuario
final ya posee en su equipo un paquete de ofimática listo para usar
(procesador de textos, generador de presentaciones, bases de datos, tablas
contables, etcétera), varios juegos, poderosos routers, web servers y todo con
un altísimo nivel de seguridad (de hecho, del vamos, no se conocen virus en
Linux, por ejemplo).
Se ve que para la gente de Software Legal toda esta información no fue
importante (es poco probable que la desconozcan) en el marco de esta ampulosa
frase: “trabaja con las empresas, el gobierno y la sociedad en general, en
búsqueda de afianzar la seguridad de los sistemas de informática y de los
usuarios”.
Por ende, esa frase es, por lo menos, una falacia (de hecho el más grande
infractor a la ley de propiedad intelectual del software es el Estado) o bien
un sinsentido ensimismo ya que ningún fabricante de sistemas operativos libres
fue convocado para formar parte de dicha asociación y en la realidad operan
como un “brazo ejecutor” que protege a Microsoft y otros grandes y nada más
que eso.
Otro ejemplo
Una empresa que se dedica al telemarketing recibe el llamado de Sofware Legal
quiénes poseían cierta información (crítica, por cierto): supuestamente, sobre
unas 50 terminales instaladas, si bien estaban declaradas las licencias de los
operativos, no así las correspondientes a los antivirus, firewalls y otros
aplicativos.
La empresa consultó, respecto de que en caso que esa información fuera cierta,
cómo la había obtenido. No se les informó sobre quien la había provisto.
Además, explicó la compañía, no necesitaban ese tipo de aplicaciones ya que la
seguridad de y entre la red interna versus internet era brindada por dos
servidores basados en Debian Linux.
La gente de Software Legal insistió con sus argumentos (a todo esto quien
estaba hablando ya con ellos era el abogado de la firma “cuestionada”) y
arguyó que en caso que no empezaran a “reinstalar” versiones originales de los
antivirus, por ejemplo, seguramente recibirían una carta documento de los
asociados a “la corporación” intimándolos a hacerlo y que una “muestra de
buena voluntad” era empezar con un “parque” del 30 % de licencias.
Cierto es que la intimación “telefónica” provino de Software Legal, mientras
que la judicial llegaría de mano de algunos de sus afiliados.
Hasta el momento no pudo averiguarse quién dio esa información falsa pero los
llamados de Software Legal siguieron.
Cat-ÑUS
se reserva el derecho brindar nombres, apellidos y fechas de este incidente ya
que al mismo se tuvo acceso en el marco de una charla informal.
Todo tiene que ver con todo
Por estas horas decenas de resellers y pequeños y medianos integradores
están recibiendo la información de que a partir del 1º de julio de este año
(Microsoft lo anunció 15 días antes de dicha fecha) dejará de estar disponible
la licencia de legalización de Microsoft Windows XP Pro en su modelo de
licenciamiento OPEN (conocido como full Open). Este tipo de licencia ha estado
vigente en carácter temporal sólo para la región de Latinoamérica.
"Desde esa fecha, nuestra región se alineará con el resto del mundo, por lo
que usted seguirá contando con dos formas de adquirir la licencia de Windows:
Pre-instalado y/o en caja.", según explica la información oficial.
Es claro que es una forma de evitar la piratería, pero como dice el refrán
"Hecha la ley, hecha la trampa".
Es por ello que a la vez anunció que "sólo hasta el 30 de Junio: Si usted
requiere licenciar Windows le recomendamos tomar acciones inmediatas y
solicitar licencias de Microsoft Windows XP Pro a través del modelo de
licenciamiento OPEN antes de la expiración del 30 de Junio".
El mensaje es claro: compren licencias OPEN a más no poder ya que en julio se
termian la bonanza.
Mientras en Brasil, por ejemplo, la administración pública está inmersa en un
verdadero plan para adoptar Linux como sistema operativo de escritorio y en
servidores, en la Argentina, Microsoft e Intel cierran acuerdos con el Estado
en el marco de un pueril “Mi Próxima Compu”.
Que no es otra cosa que una gran “negoción” que va en detrimento de AMD (otra
fabricante de microprocesadores) y del software libre como Linux y que
pretende “acercar” computadoras de mediocre calidad financiadas groseramente,
desde los bancos estatales, a gente que ni siquiera tiene agua potable.
El
Cat-ÑUS hasta ahora no se
pronunció respecto de dicho plan privado-gubernamental, pero es que, visto a
la distancia toma otra perspectiva y por ello en las futuras actualizaciones
iremos informando lo que para muchos les hez indiferente, hasta ahora.
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